¡LA MASA MUSCULAR COMO INDICADOR DEL ESTADO DE SALUD!

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El cuerpo humano está formado por dos tipos de tejidos: masa magra y masa grasa. La masa grasa está constituida por la grasa corporal, anhidra, y en el hombre de referencia constituye aproximadamente el 15% del peso corporal. En cambio, la masa magra representa la masa obtenida restando el valor de la masa grasa del peso corporal y representa aproximadamente 85% del peso, y está constituida anatómicamente por músculos esqueléticos (aproximadamente 40%) (masa muscular), músculos no esqueléticos, magros tejidos y órganos (aproximadamente 35%) y esqueleto (aproximadamente 10%).

El músculo esquelético, que es el principal componente de la masa magra, es un tejido al que se ha prestado mucha atención en el mundo de la composición corporal porque, si se estimula correctamente, puede incrementar enormemente su volumen y funciones metabólicas.

Principalmente, el músculo tiene tres funciones macro:

  1. proporciona apoyo, movimiento y fuerza
  2. almacena agua y glucógeno y es una reserva de energía potencial
  3. produce citocinas antiinflamatorias (en este caso llamadas mioquinas)

Cuando la ingesta de nutrientes y en particular de proteínas con la dieta es insuficiente y la actividad física es inadecuada, el cuerpo utiliza el músculo como fuente de energía, lo que resulta en una pérdida de masa muscular y por tanto de masa magra. La pérdida de masa muscular puede tener consecuencias negativas para la salud y afectar varios aspectos de la vida, incluida la movilidad y la autonomía, la capacidad para realizar actividades de la vida diaria y la calidad de vida.

La pérdida de masa muscular es un proceso fisiológico a medida que envejecemos, pero ciertas afecciones como enfermedades crónicas, inmovilización prolongada, desnutrición, reposo en cama y poshospitalarios pueden acelerar este proceso natural y provocar una disminución. llamado sarcopenia.

Es importante saber, sin embargo, que estos cambios en la composición corporal pueden ocurrir independientemente de la edad y el peso corporal y también que cada vez más estudios asocian una reducción de la masa muscular como predictor de aumento de la morbilidad y mortalidad en la población.

En particular, el estudio "Implicaciones de la masa muscular baja en el continuo de la atención: una revisión narrativa", publicado en septiembre de 2018 en la revista Annals of Medicine, proporciona una descripción general de la influencia de la masa muscular baja en la salud de los pacientes en entornos hospitalarios, ambulatorios y de atención a largo plazo. De esta revisión surge que la masa muscular reducida se asocia con mayores complicaciones quirúrgicas y posoperatorias, mayor duración de la estancia hospitalaria, rendimiento físico más limitado, menor calidad de vida y menor supervivencia. Por tanto, los autores creen que los potenciales beneficios clínicos derivados de la prevención y reversión de esta patología en los pacientes afectan no solo al estado de salud de los pacientes sino también al uso de recursos y por tanto a los costes sanitarios.

Los parámetros de medición de la masa corporal, como el peso y el índice de masa corporal (IMC), se han considerado durante mucho tiempo herramientas prácticas y sensibles para determinar las condiciones de salud y predecir los riesgos relacionados. Durante años, el IMC se ha utilizado para evaluar la salud de los pacientes, pero esto, si no se interpreta correctamente, puede ser engañoso ya que no distingue entre diferentes componentes del cuerpo. De hecho, aunque son muy útiles, estas medidas no representan la variabilidad de un individuo en la composición corporal, es decir, tejido magro versus tejido adiposo en lugar de agua corporal y también es bueno tener en cuenta que la composición corporal puede variar entre individuos del mismo tamaño, confundiendo así la asociación entre peso corporal y salud.

Por esta razón, especialmente en entornos hospitalarios o en general en situaciones de condiciones de salud comprometidas, se necesitan instrumentos clínicamente más válidos para medir la composición corporal tanto para el cribado como para los controles de rutina.

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BIBLIOGRAFÍA

  • Prado CM, Purcell SA, Alish C, et al. Implicaciones de la masa muscular baja en el continuo de la atención: una revisión narrativa. Ann Med.2018; 50 (8): 675-693. Disponible en https://doi.org/10.1080/07853890.2018.1511918

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